El Término de Robledo, con una superficie de 119'30 km², se encuentra enclavado en el sudoeste de la provincia de Albacete, a una distancia del municipio de Albacete de 68 km. por la carretera N-322, que une Valencia con Andalucía, a más de 1000 metros de altitud sobre el nivel del mar, encuadrándose dentro del marco natural de la Sierra de Alcaraz. Es una antigua aldea de Alcaraz enclavada en un inmenso robledal, cuyas calles ascienden en el sentido de la ladera en que se asientan.
Este municipio se localiza a 38° 45' latitud Norte y 2° 27' longitud Oeste, y limita con los municipios de Alcaraz y Masegoso por el Este, Alcaraz y Peñascosa por el Sur, Viveros y El Ballestero por el Norte y con la provincia de Jaén (Andalucía) por el Oeste.
Robledo se sitúa como frontera entre las primeras estribaciones de la Sierra de Alcaraz y Los Campos de Montiel, entre el llano y la montaña. Sus tres núcleos de población (Robledo, El Cubillo y Los Chospes) se alzan justo al borde de la mencionada carretera N-322.
Es el centro de una red de carreteras que se despliegan hacia los cuatro puntos cardinales: a Madrid por El Ballestero, a Ciudad Real por la de Viveros, a Andalucía por Jaén y a Levante por Albacete.
La vegetación es muy intensa y colorida y los pastos se mezclan con campos amarillentos de cereales para crear un paisaje extraordinario. No posee grandes cuencas hidrográficas. Destaca el río Cubillo, afluente del Júcar. Otros pequeños arroyos vierten sus aguas en el río Guadalmena, afluente del Guadalquivir. Hay que destacar los humedales "Laguna del Arquillo" y "Laguna Ojos de Villaverde". En su término nace también el río Jardín, que cruza el término en paralelo a la carretera general.
Por estar en el lugar donde se unen los Campos de Montiel y la Sierra de Alcaraz, contiene un peculiar paisaje de contrastes de los montes con las vegas y los campos de cultivo, dando cabida a extensos sabinares desde donde se pueden contemplar los humedales. Las condiciones climatológicas en las que se encuentra Robledo se caracterizan por la tenencia de un clima que se puede catalogar como "templado mediterráneo montañoso", el cual se distingue por la inexistencia de temperaturas extremas, tanto en invierno como en verano. La temperatura media en los meses de julio y agosto está entre los 20 y los 24° C, mientras que en los meses de invierno se mueve entre los 5 y los 10° C.
Las horas de sol son unas 2.980 horas al año y los litros de lluvia por metro cuadrado se sitúan en tomo a los 260 al año, siendo el mes más lluvioso el mes de marzo (641/m2). La elevada altitud (puerto de montaña "Los Pocicos", 1.058 m.) y la ausencia de grandes unidades montañosas dan lugar a la formación de heladas que se producen desde octubre hasta mayo.






